¿Es rentable la publicidad en Internet? I
RSS TrackbackEs una de las millones de preguntas que pertenecen a la interminable lista de las preguntas del millón, ahà es nada. Esta cuestión tiene dos puntos de análisis fundamentales, desde la visión del que vende el espacio publicitario y desde el que lo compra. Hablemos en principio del primero de ellos.
Proliferan por la red multitud de páginas y redes sociales que logran un tráfico de grandes dimensiones. Hay dos maneras fundamentales para que esto pase, la fortuita, como el famoso efecto Yonkis, que hace que tu servidor registre exceso de actividad y puede desembocar en pelea con tu proveedor de servicios. La otra manera es buscando ese tráfico, y queremos pensar que de forma leal y con contenidos aptos para todos los públicos.
Bueno, esto es harina de otro costal que dirÃa nuestro vasto refranero. Centrémonos en el problema fundamental al que se enfrentan muchas de estas empresas ¿Cómo monetizar este tráfico?, es decir ¿es rentable tener muchos visitantes? ¿puedo vender asà publicidad? Lo primero que puede venir a la cabeza es “¡Madre mÃa, menuda pregunta!” y claro, no es fácil de responder. Se nos abre un gran campo de análisis con infinidad de puntos de vista y matices sobre los que acercarnos a esta cuestión.
Al abrigo del boom de las tecnológicas, las .com o como quieran que las llamen surgió un amplio mercado que siguiendo el ejemplo de la burbuja que lo contenÃa explotó y cayó hasta la más oscura de las profundidades arrastrando en su caÃda a empresas que habÃa creÃdo ver algo con lo que hacerse multimillonarios. Como un efecto rebote, no pasó mucho tiempo hasta que el mercado se recuperó hasta ciertas cotas, pero ¿ha llegado otro momento de crisis? Los emprendedores se preguntan ahora si sirve la publicidad para mantener una empresa tecnológica como fuente exclusiva de ingresos.
Las start-up tecnológicas se enfrentan al reto de que los negocios que emprenden tengan un retorno de la inversión, el verdadero punto débil de este tipo de empresas. La problemática es diversa, pero en esta reflexión que no pretende ser un tratado intentaremos puntualizarla:
- Muchos de estos negocios se basan en servicios web gratuitos cuyo modelo de comunicación con el público choca frontalmente con la “impertinencia” de ofrecerles publicidad. Además aquà reside uno de los mayores tabúes del momento y más controvertidos. Parece que gracias a nuestro comportamiento como internautas, nuestras aficiones, profesiones, edades, procedencias, creencias, orientaciones sexuales, etc. podemos ser objetivos individuales de justamente la publicidad que demandamos, pero no hay que ser muy moralista para ver la colisión entre los intereses comerciales de las empresas que se anuncian y la privacidad de nuestros datos. Esto admite una amplia reflexión que no es el momento de hacer.
- Otro gran problema es que para que el anunciante se sienta compensado por sus pagos, es necesario que los impactos sean muchos y efectivos. En esto estriba una dificultad inconmensurable, debido a que para ello lo primero que necesitamos es un público maduro, consolidado y adaptado al medio. Un mercado asà lleva muchos años construirlo y está en fase prácticamente embrionaria, con lo que, unido al contexto de crisis, se abre un corto plazo difÃcil de afrontar por los emprendedores, pero bueno, en la dificultad está la oportunidad.
- Uniendo estos dos puntos, podrÃamos pensar si realmente es factible la construcción de ese gran público a la vez que lo vamos fragmentando en unidades independientes, es la gran paradoja del mercado online.
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